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该州的区块链:让我们采取行动

数字政府

Llegó la hora de materializar horas y horas de análisis sobre una eventual aplicación de blockchain en el Estado de Chile, y definitivamente fijar una hoja de ruta que permita incorporar esta tecnología como eje prioritario de la modernización de nuestra administración pública.

“Señor y señora, si no están en el Pilar Solidario, no tenemos sus datos. Necesitamos que usted se inscriba, y para hacerlo, por favor vaya a la página web del Instituto de Previsión Social, donde usted puede inscribir sus datos. Esto nos va a permitir hacer todo el proceso para que usted tenga esta nueva Pensión Garantizada Universal”, señaló el 1 de febrero el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda.

Pareciera una tomadura de pelo, pero es todo lo contrario. Su llamado dejó en evidencia un grave problema, toda vez que es el Estado en su conjunto, es uno de los entes que tiene el mayor acceso a la data de los habitantes del territorio.

Sin embargo, se trata de información fragmentada entre ministerios y reparticiones, la que prácticamente no dialoga entre sí, salvo contadas excepciones a la hora de investigar patrimonios o fiscalizar desde el punto de vista tributario, por citar algunos ejemplos

¿Cómo es posible que habiendo avanzado tanto en digitalización, aún no exista una gran base de datos a la que cada ministerio pueda acceder y a su vez ingresar nueva información?

Y es aquí precisamente donde la tecnología blockchain se alza como una solución robusta para ser aplicada en ámbitos como Identidad Digital, Comercio, Servicios Financieros, Sistemas Registrales, Energía, Agroindustria y Salud, tal como ya se discutió en 2018 con ocasión de seis mesas de trabajo del sector público y privado.

Blockchain Estado

En aquella oportunidad  el Ministerio de Hacienda, de Salud, Corfo, Fonasa, Chile Compra, SII, la Comisión Nacional de Energía, Segpres, Depósito Central de Valores, Conservador de Bienes Raíces, además de la Universidad de Chile, Microsoft, Amazon Web Services, Oracle, la Cámara de Comercio de Santiago, por mencionar a algunos de los más de 40 participantes.

Analizaron los pro y contra del eventual uso de blockchain en el Estado, tomando en consideración su potencial, pero también las barreras y requerimientos legales, políticos, de capital humano, de energía, financieros, tecnológicos y de coordinación.

Antes de comentar sus conclusiones, es necesario repasar aspectos básicos respecto a esta metodología denominada cadena de bloques, que nació al alero de las transacciones del Bitcoin y las criptomonedas.

Tal como he descrito en artículos anteriores disponibles en mi blog HectorPincheira.com, blockchain es una base de datos descentralizada, que funciona como un libro de contabilidad digital compuesto por bloques individuales. A medida que se agregan datos nuevos a la red, se origina un nuevo bloque y se adjunta a la cadena.

Todo este registro automáticamente queda guardado en copias idénticas o nodos que se encuentran distribuidos en una red, contenido que permanece protegido mediante criptografía para ser resguardado de intentos de fraude por parte de los involucrados o bien de terceros que pretendan corromper el sistema. Cada nodo es independiente y cuenta con amplia capacidad de almacenamiento y cómputo.

En blockchain,  las transacciones de Bitcoin, tiene una dirección única, desde la persona que emite la transacción hacia una dirección destino específico, y contiene la cantidad de criptomoneda que se va transferir y su firma digital, quedando en condiciones de ser validado en toda la red de nodos  Bitcoin, quienes tienen la tarea de resolver un reto matemático que le permite decodificar la transferencia. El primer nodo que lo hace, informa al nodo más cercano sobre el intercambio,  quien a su vez envía la información a otro, y así hasta completar la red. 

Así se mantiene un registro histórico fiable con múltiples respaldos, y con capacidad de seguir funcionando pese a que por ejemplo existiera una caída de la mitad o más nodos, encargados de la gestión de la data, mediante un protocolo consensuado.

Hay modelos de blockchain abierto o cerrada (permissioned), y todo depende del modelo de gobernanza que definan los participantes.

Aquí el sistema en su conjunto es el depositario de la confianza de la red, a diferencia de un modelo tradicional centralizado, donde hay una única tercera parte autorizada y confiable que concentra todo el poder de decisión y por tanto, es el depositario exclusivo de la gestión y efectividad de la información.

Modernizar el Estado mediante Blockchain es una necesidad real

Ya es tiempo de pasar a la acción en cuánto a blockchain en el Estado, dar pasos concretos para aplicar a corto y mediano plazo una herramienta que ya ha sido probada exitosamente por otros gobernantes del mundo.

Como resultado evolucionaremos hacia un sistema que tiene notable estándar de transparencia, seguridad y que es posible implementar s posible implementar  sobre la base de redes tanto  públicas (como Ethereum) como privadas (como Hyperledger), dependiendo del tipo de aplicación y modelo de gobernanza.

Casos de éxito de blockchain en el Estado hay de sobra y son modelos a seguir por ejemplo Estonia, que utiliza la cadena de bloques para almacenar la información fiscal relacionada con el sector productivo nacional y con la salud de sus ciudadanos. En Australia, esta tecnología se ocupa en actividades de seguridad, comunicaciones y logística.

Dubai implementó un registro tierras en blockchain,  por medio de la utilización de una base de datos de todos los contratos inmobiliarios, incluidos los registros de arrendamiento y los vincula con la Autoridad de Agua y Electricidad, el sistema de telecomunicaciones y distintas facturas relacionadas con la propiedad.

En el libro ‘Blockchain: un camino a la 4ta Revolución Industrial’ publicación del Ministerio de Economía, un compilado de las propuestas de la mesas público privadas de 2018, se sostiene que esta tecnología podría aplicarse en Chile en el registro digital de ciudadanos que reemplace al limitado rut actual, contratos inteligentes del sector energético, financiamiento de Pymes,  comercio electrónico, bienes raíces, y salud.

Solo en este último sector, el blockchain en el Estado se podría utilizar para combatir la falsificación de medicamentos y efectuar la trazabilidad desde su importación hasta la entrega al usuario del sistema de salud, gestión fichas clínicas, recetas, cuentas médicas, gestión de insumos, y hasta listas de esperas.

Cuánto avanzaríamos en transparencia y empoderamiento, si los pacientes se pudieran acceder a las actualizaciones en tiempo real y priorizaciones del sistema de salud pública, dejando atrás el oscurantismo y acusaciones de manipulaciones de cifras de atención.  

Otros países ya han señalado el camino a seguir, pasemos a la acción y lideremos el cambio tecnológico a nivel latinoamericano. 

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我是赫克托·平切拉 |技術專家

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