La dificultad para conseguir llenar vacantes laborales puede poner en riesgo la viabilidad de muchas empresas, y una solución a mediano y largo plazo es el fomento de la robotización y uso de la inteligencia artificial.
Ya en 2020, un informe de la Federación Internacional de Robótica señalaba que a una mayor densidad de robots por país, se obtenía una menor tasa de desempleo y un mayor PIB per cápita.
Con la irrupción del Covid 19, los procesos de automatización se hicieron imprescindibles en rubros como construcción, agro e industria alimentaria, producción de vacunas, etc.
En 2018 el Foro Económico Mundial proyectó que las máquinas harán más tareas que los humanos para 2025, pero que en este contexto de revolución robótica se crearán 58 millones de nuevos empleos solo en los próximos 5 años.
El mayor reto de la automatización es la reubicación de las personas que antes realizaban tareas repetitivas, para que realicen nuevos trabajos más sofisticados y con mejor salario, tendencia que lideran Singapur y Japón.
Chile debe dar zancadas en el corto y mediano plazo pero ya es buen síntoma el contar con una Política Nacional de Inteligencia Artificial.
Héctor Pincheira | Diario Austral
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